Les compartimos algunos puntos importantes que consideramos necesarios a la hora de enseñar Karate Do a los niños.

Hemos tenido la fortuna de conocer niños con gran motivación por aprender y practicar Karate Do. Para ellos es una aventura cada nueva técnica y para nosotros, como instructores, es muy gratificante ver su progreso.

El compromiso del instructor o la instructora de Karate Do es enseñar y dar herramientas para formar ciudadanos correctos desde la infancia.

Así también existe el compromiso de los padres de familia que es fundamental en el proceso para evitar el abandono de la disciplina

Estas son nuestras tres recomendaciones para los padres:

Es responsabilidad de los padres que los niños asistan con regularidad a las clases. No hay que dejarlo en manos de ellos ya que fácilmente cambian de opinión y quieren desertar. Son los padres quienes inculcan el valor de la perseverancia.

Dependiendo del estado de ánimo de los niños, habrá días en que se diviertan mucho y otros en los que no. Este no es motivo para abandonar. Hay que enseñar a los niños que es natural sentirse cansados y que deben recordar su compromiso inicial al ingresar a la escuela de karate.

Dentro de las dinámicas de clase están muy presentes el respeto y la disciplina. Es normal que los instructores llamemos la atención a los niños cuando es necesario. En este caso los padres deben ser conscientes de que hace parte de su proceso formativo y que no estamos creando medallistas olímpicos sino, personas y ciudadanos con un fuerte sentido de la justicia y la responsabilidad.